
Ajedrez Costa Rica
Publicado 16 ago 2026 • 8 min de lectura
Ministros de Educación de la región discutieron cómo llevar el ajedrez al aula. Conversamos con Timur Turlov, presidente de la ISCF y candidato a la presidencia de la FIDE, sobre digitalización, inteligencia artificial y el papel de las federaciones pequeñas.
Mientras en las mesas del World Schools Team Championship los equipos escolares de América jugaban sus primeras rondas, a pocos metros ocurría algo menos visible pero con mayores consecuencias: ministros y viceministros de Educación, representantes de gobierno, directores de centros educativos y dirigentes federativos del continente sentados a discutir el ajedrez no como deporte, sino como política pública.
Ese fue el sentido de Smart Moves Americas: Governments That Think Ahead, la conferencia organizada por la International School Chess Federation (ISCF) y la Confederación de Ajedrez para América (CCA), celebrada el miércoles 12 de agosto en Cariari.
Costa Rica no era una sede casual. Desde 2022 el país cuenta con la Ley n.º 10187, que declara de interés nacional la enseñanza del ajedrez en las escuelas públicas. La iniciativa Chess in Education 2026 es el intento de que esa ley deje de ser papel: un plan piloto en diez centros educativos públicos, con acompañamiento de la FIDE, la CCA y el Ministerio de Educación Pública.

El panel de apertura reunió a Jeffry Mauricio Umaña Avendaño, Primer Caballero de Costa Rica; Leonardo Sánchez Hernández, ministro de Educación Pública; María Alexandra Ulate Espinoza, viceministra académica del MEP; Timur Turlov, presidente de la ISCF y CEO de Freedom Holding Corp.; José Antonio Carrillo Pujol, presidente de FIDE América; Mendy Aráuz Silva, ministra de Educación de Nicaragua; y Dalila Beatriz Beltrán de Menjívar, directora nacional de Convivencia Escolar del MINEDUCYT de El Salvador.
Una intervención contundente ha sido la de Nicaragua. Según expuso su ministra, durante 2026 el país reabrió 2.503 clubes de ajedrez en primaria y 825 en secundaria, con 41.688 estudiantes participando, además de repartir 10.000 guías metodológicas y 1.700 kits de ajedrez y formar docentes, asesores e instructores en todo el territorio. El argumento no fue deportivo: pensamiento lógico, concentración, disciplina y convivencia.
El Salvador planteó la misma idea desde otro ángulo. Su representante defendió el ajedrez como parte del ambiente escolar y no como competencia: una vía para trabajar el respeto, el autocontrol, la empatía y la resolución pacífica de conflictos, con la intención de extender el programa a más centros y comunidades.
Para quienes trabajamos el ajedrez desde la base, ese es el punto interesante del encuentro: los tres países que hablaron no discutían cómo producir jugadores fuertes, sino cómo justificar el ajedrez ante un ministerio de Hacienda.

La conferencia entregó también los premios Chess in Education a centros educativos. Los reconocimientos fueron para GSD International School Costa Rica (La Guácima, Alajuela), la Escuela Lepanto (Dirección Regional de Educación Peninsular) y la Escuela Las Lagunas (Pérez Zeledón). Los entregaron Luis Eduardo Quirós Rojas, presidente de la Federación Costarricense de Ajedrez, junto a Turlov.
El acto incluyó además la firma de un Memorando de Entendimiento entre los ministerios participantes, la FIDE, la ISCF y la CCA, con el objetivo de fijar una hoja de ruta compartida para el ajedrez educativo en la región.
La jornada continuó con dos mesas redondas: una sobre cómo lograr que un programa sobreviva a un cambio de gobierno —moderada por Mauricio Arias Santana, con Robert McLellan (National Scholastic Chess Foundation), Andrea Marshall-Harris (Barbados Chess Federation), Milagros Ibáñez (Municipalidad de Vicente López, Argentina) y Dilda Nauryzbayeva (ISCF)— y otra sobre cómo escalar el modelo, moderada por la Dra. Amelia Hernández, con Natalia Lobo (Comisión de Educación de la FCA), Marta Amigó Vilalta (proyecto Chess in School, Cataluña) y Mery Lizbeth Del Carmen Ceballos Rodríguez (Chess Logistic).
En su intervención, Turlov apeló a la historia costarricense: recordó la abolición del ejército hace casi ochenta años y el traslado de ese presupuesto a escuelas y hospitales, una decisión con la que, dijo, el país "apostó por algo más fuerte que cualquier arma: por una persona educada". La pregunta que planteó a continuación fue qué debe enseñar hoy una escuela para que un niño aprenda a pensar.

Al margen de la conferencia Ajedrez Costa Rica conversó con Timur Turlov. Su candidatura a la presidencia de la FIDE —las elecciones se celebrarán el 26 de septiembre en Samarcanda, Uzbekistán, durante la Asamblea General— vuelve especialmente pertinente conocer qué propone para federaciones del tamaño de la nuestra.
Le planteamos el problema que conocemos de cerca: herramientas locales fragmentadas, torneos, ratings y registros que no se hablan entre sí, y el riesgo de que una federación pequeña quede fuera por costo o por tecnología.
"El ajedrez está creciendo en línea y la mayoría de las partidas ya se juegan en línea", respondió. "Para que el ajedrez sea sostenible debemos ayudar a las federaciones nacionales a construir plataformas de gestión sólidas, que permitan saber quiénes son los jugadores, los clubes, los árbitros, los torneos y los entrenadores, alinear mejor los calendarios y organizar no solo torneos presenciales, sino también en línea."
Su propuesta va más allá de un CRM: menciona un sistema de gestión del aprendizaje (LMS) y una plataforma de juego con una solución antitrampas fuerte, que permita combinar lo digital con lo presencial y devolver a cada federación autoridad también sobre el ajedrez en línea que se juega en su país. El modelo, dice, es replicable porque ya lo construyó: "Con mi conocimiento y mis ingenieros podremos diseñar una plataforma que se ajuste a las necesidades de las federaciones nacionales, y estaremos encantados de compartirla."
La advertencia que él mismo introduce es la que suele faltar en este tipo de anuncios: "No podemos hacer las cosas en lugar de una federación nacional; solo podemos hacerlas junto con ella. Hay que discutir cómo implementar la solución en cada caso, si están interesados y cómo hacer que lo estén."
Sobre el KazChess ID —consultado porque en Costa Rica la federación vincula desde hace años el ID nacional con el ID FIDE— explicó que la clave está en el alcance: "El ID de la FIDE es para jugadores profesionales con rating relativamente alto. Un ID nacional puede cubrir a los aficionados, a los jugadores de club, a principiantes e intermedios que nunca ganaron un torneo." El objetivo, dijo, es que cada federación entienda cuál es realmente su comunidad y cómo están funcionando sus clubes.
Sobre la volatilidad política, un riesgo conocido en América Latina, su respuesta fue pragmática: "Si la iniciativa está probada científicamente y es popular en la sociedad, esa es la mejor protección frente a cualquier incertidumbre política, porque cualquier gobierno estará encantado de apoyar una iniciativa popular, barata de implementar y eficiente." Insistió en un argumento que repitió durante toda la jornada: en un entorno de TikTok e Instagram, sostener la atención es un problema real para muchos niños, y el ajedrez es una manera poco costosa de entrenarla.
Sobre inteligencia artificial, recordó que "la IA nació junto con el ajedrez" y adelantó trabajo con el equipo de ChessBase en proyectos sin fines de lucro para desarrollar materiales educativos y herramientas que den acceso a entrenamiento de alto nivel "casi gratis". Su apuesta: que niños de federaciones emergentes se acerquen a un título de gran maestro sin depender de la billetera familiar.
Le preguntamos qué explica que Kazajistán, con unos 20 millones de habitantes, produzca tantos grandes maestros. La respuesta no fue el talento: "Fue un trabajo sistemático de los últimos cuatro años." Citó más de 1.500 escuelas con ajedrez —esperan llegar a 2.500 este año—, un récord de torneos y de clubes privados, un programa de becas para que los jóvenes viajen y accedan a buenos entrenadores, y muchos torneos abiertos en casa para que los jugadores puedan buscar normas sin salir del país.
Cerramos con lo personal. Turlov viene de la banca de inversión y las súper apps; le preguntamos por qué dedica tanto tiempo al ajedrez. "Amo este juego y amo a la gente que juega ajedrez", dijo, antes de pasar a un argumento más frío: el patrocinio del ajedrez es, a su juicio, excepcionalmente eficiente en términos de marketing y muchas corporaciones globales todavía lo están dejando pasar. Mencionó alianzas con Citibank, Nvidia, Alibaba y Tencent.
Pero también dio una razón doméstica: "Veo cómo el ajedrez ayuda a mis hijos a avanzar. Puede ser un gran comunicador entre un padre y sus hijos."
Sobre si las empresas deberían involucrarse más a fondo en el deporte, fue tajante: "Un logo por sí solo no ayuda mucho en ningún deporte. Pero si construyes una relación con la comunidad y con el club, eso es extremadamente beneficioso para la marca." Y remató con la frase que mejor resume su lectura del ajedrez como activo: "Es un club que merece atención."
La fase continental americana del FIDE-ISCF World Schools Team Championship 2026 se disputó en el DoubleTree by Hilton Cariari; fue la primera vez que Costa Rica y Centroamérica albergaron esta etapa del campeonato, que continúa en Armenia a finales de septiembre con la fase europea.
Las respuestas de esta entrevista fueron editadas por extensión y claridad, y traducidas del inglés.